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Georgina Barquin Rotchford

Georgina Barquin Rotchford

Única consultora bilíngüe en España especialista en gestión multicultural

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8. Cuatro pasos para desarrollar Inteligencia Cultural

 Cuatro pasos para desarrollar Inteligencia Cultural

Cuando un líder desarrolla la INTELIGENCIA CULTURAL, se fomenta un equipo escuchado y respetado, generando confianza, compromiso y motivación interna. La diversidad deja de ser un desafío y se convierte en un motor. Externamente, las relaciones con clientes y socios se fortalecen sobre todo en un mundo donde el contexto cultural puede ser ambiguo.

La inteligencia cultural  es particularmente relevante para empresas en transición, como por ejemplo: empresas familiares que aspiran a tener un alcance nacional, aquellas que buscan internacionalizarse o las que ya operan globalmente y enfrentan barreras de comunicación.

Para desarrollar la inteligencia cultural de manera autodirigida, puedes seguir los siguientes pasos, basándote en la información proporcionada:

  1. Compromiso y Autoconciencia Cultural Profunda: Comprométete con tu propio desarrollo como líder. Esto va más allá del enfoque tradicional, buscando una combinación de pensamiento estratégico, inteligencia emocional y una mentalidad de crecimiento para adaptarte al cambio e inspirar a tus equipos.
  • Desarrolla una conciencia de tus propios patrones culturales. La cultura es la «programación mental colectiva» que te distingue como miembro de un grupo, y gran parte de ella se adquiere en la primera infancia, arraigando profundamente tus valores. Comprender tus propios valores culturales es el primer paso.
  • Identifica tus fortalezas y debilidades. Herramientas de evaluación como The Leadership Circle Profile™ pueden ofrecer una visión de tus comportamientos clave que te impulsan y aquellos que te limitan, sirviendo como un disparador para la conciencia y la motivación al cambio. El Mapa de conciencia de Hawkins también puede ayudarte a visualizar tu posición y las emociones que te impiden desarrollar tu potencial.
  • Reconoce la subjetividad de tu percepción y aprende a cuestionarla, enfocándote en el autodesarrollo. Los líderes culturalmente inteligentes son buenos observadores y oyentes que interpretan las diferencias culturales y adaptan su estilo.

2. Conocimiento y Dominio de Modelos Culturales Nacionales y Organizacionales: Conoce, trabaja e integra modelos culturales.

Un enfoque fundamental es el modelo dimensional de Geert Hofstede, que clasifica las culturas nacionales a lo largo de seis dimensiones que influyen en cómo las personas piensan, sienten y actúan en todo el mundo. Las tres dimensiones que tienen mayor impacto en las empresas son:

  • Distancia de Poder (PDI):Mide el grado en que los miembros menos poderosos de las instituciones y organizaciones esperan y aceptan una distribución desigual del poder. Las culturas con alta PDI, por ejemplo, pueden esperar un liderazgo más autocrático, mientras que las de baja PDI prefieren la consulta.
  • Individualismo (IDV) vs. Colectivismo: Aborda la fuerza deseable de las relaciones de un adulto con su(s) grupo(s). Las sociedades individualistas valoran la independencia, mientras que las colectivistas enfatizan la lealtad al grupo a cambio de protección.
  • Evitación de la Incertidumbre (UAI):Refleja la medida en que los miembros de una cultura se sienten amenazados por situaciones ambiguas o desconocidas. Culturas con fuerte UAI buscan reglas y combatirán la incertidumbre, mientras que las de débil UAI la aceptan como parte de la vida.

Estudia las culturas organizacionales, que son distintas de las nacionales. Estas se adquieren en la edad adulta y se basan en «prácticas» (símbolos, héroes y rituales) más que en valores profundos. Identifica las seis dimensiones de las prácticas organizacionales, como la orientación al proceso vs. resultados o la orientación a los empleados vs. al trabajo. Para ello te recomiendo el libro de Schein: La cultura Empresarial y el Liderazgo

Utiliza herramientas como Country Navigator para obtener una visión de los perfiles culturales individuales, lo que puede ayudarte a entender dónde pueden surgir conflictos y cómo combinar fortalezas dentro de un equipo, o para adaptarte a dinámicas locales si eres un expatriado.

3. Desarrollo de Habilidades de Comunicación Intercultural y Práctica Activa: Adquiere habilidades de comunicación intercultural. Esto implica reconocer y aplicar los símbolos, héroes y rituales de otras culturas (Schein). La inteligencia cultural mejora el compromiso, la adaptabilidad, la creatividad, el crecimiento global, la confianza y la responsabilidad del equipo.

  • Practica el «aprender haciendo». Implementa lo que vayas aprendiendo en tu día a día y házlo de forma activa y consciente.
  • Mejora tus habilidades de comunicación:la escucha activa, las técnicas de comunicación no agresiva, la asertividad y la comunicación no verbal son cruciales para conectar incluso con las personas más desafiantes. Los líderes culturalmente inteligentes adaptan su estilo de comunicación a la situación.
  • Interpreta comportamientos e interacciones derivados de rasgos culturales, una habilidad que puede ser aprendida e integrada en tu día a día.

4. Implementación de Mejoras y Evaluación Continua

  • Marca una hoja de rutadonde implementarás mejoras y evaluarás tus resultados [usuario]. La implementación implica poner en práctica estrategias que mejorarán el liderazgo colaborativo e intercultural.
  • Crea un plan de acción para la mejora. Esto puede incluir estrategias y prácticas para el futuro, así como procedimientos y comportamientos a implementar para alinear la cultura con la estrategia organizacional.
  • Busca la «Integración y Fluidez». En esta etapa, la diversidad se vuelve algo natural; ya no se perciben las situaciones en términos dualistas (bueno/malo, joven/viejo) sino con un enfoque centrado en la solución. Considera el uso de herramientas como The Barret Model, que proporciona una visión clara de la alineación entre los valores individuales, los valores actuales de la empresa y los valores deseados, ofreciendo una hoja de ruta para la gestión del cambio cultural.

Estos pasos te permitirán no solo entender la complejidad de las culturas, sino también aplicar ese conocimiento para fomentar entornos más ágiles, inclusivos y efectivos.

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